Aquellos tiempos sí que eran buenos, dijo el abuelo. No había más que dos piques: el Chambeque y el Alberto. Entonces fue cuando los de Playa Negra quisieron atraparnos, nos cortaban todo el carbón. Apenas la noticia se supo, todo el mundo fue al Alto de Lotilla a ver los nuevos trabajos, los pícaros querían trabajar lo menos posible para cerrarnos el camino. A cada momento llegaban barreteros del Chambeque y del Alberto, ninguno tenía menos de veinte años ni pasaba de veinticinco. Sin ninguna razón y contra todo derecho, querían arrinconarnos contra el cerro para apoderarse del carbón. Luego nos explicó lo que exigía de nosotros, comprendimos que su intención era abrir un pique en el sitio donde estábamos. Cuando el ingeniero acabo con su discurso, era grande nuestro entusiasmo, que pedíamos la orden de empezar el trabajo altiro. En la primera semana alcanzamos el nivel del mar, era imposible hacer más, pero a los jefes todavía les parecía poco. Hablaban, medían y volvían a medir y de pronto nos ordenaron que suspendiéramos el trabajo hasta nuevo aviso, ninguno quiso alejarse de la mina hasta no averiguar en que paraba todo aquello. De pronto, a la luz de la lámpara vi como los ojos del capataz brillaron, en ese momento llegaron los ingenieros y desarrollaron un plano y se pusieron a trabajar. Luego marcaron con tiza una cruz en la pared, dieron algunas órdenes y se marcharon. Era imposible haber ideado una estrategia más eficaz. El humo del ají encerrado en la galería nuestra se escapaba tan despacio por el orificio de la barrena que amenazaba no concluirse nunca. Y sucedió lo que debía suceder, el lecho de la galería se derrumbó. Seis meses después, la famosa mina de Playa Negra era solo un pozo de agua.
- Tipo de narrador: protagonista
- Personajes:
*Protagonista:
• Sebastian: era joven, entusiasta, esforzado, curioso.
-Espacios:
*Espacio físico: la mina
*Espacio psicológico: esfuerzo.

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